Terminan las vacaciones,
¿cómo tener un curso lectivo exitoso?

Por Dayana Sánchez, profesora del Técnico en Asistencia para la Niñez de Censa.

Los días de vacaciones, de levantarse tarde, jugar, pasear, tener horarios flexibles empiezan a llegar a su fin, dando paso a la preparación para iniciar un nuevo ciclo escolar. Con este cambio llega la incógnita de como hacer la transición más fluida y adecuada para tener un curso lectivo exitoso.

Acá enumeramos algunos consejos para adquirir mejores hábitos en el comienzo del curso lectivo que pueden enriquecerse con el paso del tiempo.

Actitud positiva

Transmitir calma y serenidad a los estudiantes logrando así que el proceso sea más fluido. Las primeras semanas tienden a ser más complicadas, por lo que organizar el tiempo previamente ayudará a mantener el positivismo es todo momento, la planificación anticipada es clave para mantener el orden y una actitud positiva ante los retos y cambios que vendrán.

De vuelta a la rutina

Retomar paulatinamente los horarios habituales una o dos semanas antes del inicio de las clases, permitirá que el retorno a la rutina sea más fluido. A su vez, es el momento para incorporar nuevos hábitos más saludables, tanto de alimentación como de rutina desarrollo físico.

Es importante recalcar la importancia de que la adopción de estos nuevos hábitos y la vuelta a la rutina diaria, sea progresiva en busca de que se mantenga como algo perdurable.

Ir con calma

Comenzar el día de forma pausada y dedicándole el tiempo necesario a las tareas es esencial para evitar la ansiedad o el nerviosismo en los niños. Acá toma mayor relevancia el tema de la organización previa de los tiempos y elementos de uso cotidiano tales como salveques, meriendas, uniformes con el fin de agilizar el proceso de las mañanas antes de salir de casa.  

Planificar un horario familiar donde se asigne funciones a cada miembro, contribuye a evitar a toda costa las prisas y el descontrol. Así el niño se sentirá parte de la rutina y se esforzará más por cumplirla.

Establecer metas reales

La organización es la clave, establecer objetivos y metas realistas a corto, medio y largo plazo para cada uno de los miembros del núcleo familiar, que sean evaluables, personalizados y adecuados contribuirá a una mejor dinámica matutina.

Establecé un balance entre el juego y el aprendizaje

Pasar del ocio al horario lectivo y los deberes puede resultar bastante estresante. Para evitarlo, puede planificar juegos que combinen aprendizaje y juego es una de las estrategias más beneficiosas para el aprendizaje paulatina y agradable, lo cual lo convierte en un aprendizaje significativo.

Trabajar la ansiedad y la frustración

La despedida en la puerta de la institución debe darse con naturalidad, firmeza y evitando los tintes de tragedia. La mejor manera de motivar una entrada a clases tranquila es dar valor a sus relaciones con compañeros y profesores, así como mostrarles lo positivo que será aprender y recordar lo bien que se puede pasar en la escuela al participar en las actividades y compartir con otros.

Comunicación en familia

Si hay algo realmente saludable para un niño, es el tiempo en familia. Es sumamente importante brindar un espacio donde el estudiante pueda exponer sus logros, sus aventuras y sus problemas, un lugar donde pueda hablar sin miedo.

Este tiempo se trata solamente de escuchar sin menospreciar sus preocupaciones y ofréceles comprensión y apoyo. Una manera muy efectiva para lograr esto es comenzar jugando.

Controlar el uso de las pantallas y los dispositivos electrónicos

No se puede negar que la tecnología es parte activa del día a día. Sin embargo, el uso excesivo de pantallas en edades tempranas, especialmente si interfiere con actividades esenciales para el niño, puede ser muy perjudicial para su desarrollo. Es por esta razón que mantener un horario de uso adecuado a la edad del menor y las responsabilidades de este, será lo más conveniente para un uso responsable de la misma.

Refuerzo positivo

Volver a las aulas puede ser un momento duro, por lo que es necesario preparar el terreno y darle todo el positivismo posible. El refuerzo positivo influye directamente en la salud mental y emocional de los niños, por lo tanto, aumenta su probabilidad de éxito en el futuro. El decirles lo bien que lo han hecho o lo orgulloso que se sienten de ellos puede crear conexiones muy fuertes a  la vez que refuerza su autoestima y confianza. 

El reto esta a la vuelta de la esquina, mantener la confianza y el positivismo es clave para alcanzar el éxito.

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